Colores para paredes | Los tonos fríos claros

Texto: revista elmueble.com

Color Azul LavandaSon los tonos más claros del azul, el verde y el violeta. Transmiten serenidad, privacidad y relajación.

Son adecuados para ambientes muy soleados, ya que aportan frescor al lugar. Estos tonos fríos claros producen un efecto de distanciamiento entre las paredes que resulta muy interesante en estancias de pocos metros. Es habitual reservarlos a dormitorios, zonas de descanso y baños. Entre las tonalidades más utilizados de esta paleta destacan el verde aguamarina, el azul celeste, el azul lavanda y el rosa pastel.

Verde aguamarina

Tranquilo y luminoso, este tono es ideal para decorar tanto dormitorios como zonas de paso. Sus notas azuladas tiñen el color verde pálido de base, lo que nos remite al agua del mar. El verde aguamarina transmite alegría y optimismo a pesar de ser un color frío, ya que tiene una gran luminosidad natural.

Espacio y luz  La claridad que aporta este tono lo hace recomendable para estancias que reciben poca irradiación natural o que son angostas, ya que amplía visualmente el espacio y provoca una sensación de mayor profundidad. Esta característica se acentúa si se combina con el blanco, que en sus tonalidades más cálidas, como el lino o el almendra, le restan frialdad.

Zonas de paso  éste es un color muy adecuado para un recibidor o una zona de paso, ya que permite una transición armónica entre estancias y porque da sensación de amplitud. También es recomendable en dormitorios, tanto principales como infantiles, pues es un color que transmite sensación de calma e induce a la relajación.

Combínalo con…
• Muebles de madera natural en tonos claros, también lacados o decapados en blanco, o en tonalidades oscuras de verde.
• Complementos en ocres, amarillos y colores en la gama de los tierras, que aportan contraste y una nota cálida.
• Telas de lana o de piqué de algodón le dan calidez con sus marcadas texturas. Estampados de rayas le aportan vitalidad.

Azul celeste

El celeste es el color del cielo en calma, por ello, este tono de azul suele relacionarse con la paz, la tranquilidad, la armonía y la belleza. Es un tono claro pero con personalidad, que contagia espiritualidad y pureza. Este azul transmite ligereza, por lo que es recomendable, incluso, en estancias con abundancia de muebles y complementos.

Para el ocio y el descanso  El azul celeste es ideal para aplicar en dormitorios, ya sea en las paredes o en la ropa de hogar, pero también en zonas de descanso, sobre todo si se practica un “ocio activo”, que implique concentración intelectual, como leer o escuchar música. Por su limpidez, también es adecuado para baños o cocinas, zonas a las que transmite sensación de pureza e higiene.

Ambientes frescos  El azul celeste y el blanco forman una combinación de colores muy habitual en países soleados, ya que mientras el blanco multiplica la luz, este tono de azul permite “enfriar” el ambiente, lo que es importante en zonas calurosas.

Combínalo con…
• Muebles de pino, haya o fresno, que destacan por su color claro y por su marcado veteado. También armoniza con materiales más ligeros, como el hierro pintado; o rústicos, como el mimbre, el ratán o el bambú.
• Complementos como alfombras de fibra natural, pies de lámpara, marcos o candelabros de madera decapada o de metales envejecidos. También detalles florales en blancos y pasteles.
• Telas ligeras y vaporosas, como las gasas o las organzas para los visillos y las cortinas, y tejidos frescos, como el algodón o el lino, para el resto de ropa del hogar.

Azul lavanda

Se trata de un tono claro de violeta. Tiene la frialdad propia de los azules pero con toques cálidos procedentes del magenta, por ello, es un color equilibrado, que combina la energía del rojo con la serenidad del azul. El azul lavanda es muy sensible a la luz, por lo que, si recibe una irradiación muy directa, tiende a desvanecerse y, por contra, en estancias mal iluminadas, se matiza.

Naturalidad y contención  El lavanda es ideal para acentuar una decoración que potencie el uso de la madera y los tejidos naturales, ya que tiene su referente directo en la naturaleza, en la flor del mismo nombre. Es un tono sobrio que necesita de pequeños Apuntes cálidos (tonos caldera, mostaza, ocre, etc.) para matizar su aparente parquedad.

Armonizar espacios  Aunque puede aplicarse a cualquier zona de la casa, es más habitual encontrarlo en salones y dormitorios principales. Combinado con colores neutros, consigue que la transición entre distintos espacios sea suave y armónica.

Combínalo con…
• Muebles color miel, acabados a la cera o envejecidos. En estancias despejadas, destaca la presencia de un mueble singular.
• Complementos en fibras como el yute o el sisal, de nudos pronunciados. Se integra bien con forjados y detalles en cuero.
• Telas frescas en tonos fríos con bordados y relieves que lo enriquecen. Los estampados sutiles le transmiten dinamismo.

Rosa pastel

Debido a la gran cantidad de blanco que contiene, el rosa pastel suele considerarse un color frío, pero sus notas cálidas le imprimen una carga de afectividad que lo convierte en un color delicado y romántico. Se le relaciona con la feminidad, nacida de la oposición con el azul, tradicionalmente un color masculino. Es un color positivo que transmite alegría y bienestar.

Zonas de descanso  Aunque puede aplicarse a cualquier zona de la casa, se ha utilizado principalmente en los dormitorios infantiles femeninos. También en los de los adultos es un tono recomendable porque facilita la relajación, que induce al sueño y transmite una carga de optimismo que resulta reparadora. Por ello, puede extenderse a otras zonas de descanso de la casa.

Luz mesurada  La delicadeza del rosa pastel hace que sea aconsejable su uso en estancias amplias y que reciban una irradiación bien difuminada, porque si no, es un color que tiende a desvanecerse.

Combínalo con…
• Muebles lacados o decapados en blanco, especialmente indicados para habitaciones infantiles, o de maderas oscuras pero con tonalidades cálidas, como el caoba. También de maderas envejecidas.
• Complementos de cristal, madera decapada y pintados en color gris piedra. Aplicado a las paredes de una habitación para niña, agradece la compañía de papel pintado, estarcidos o cenefas con motivos infantiles.
• Telas de tejidos frescos y naturales como el lino o el algodón. Es un tono ideal para combinar en colchas de patchwork o con bordados, combinado con colores neutros, azules pálidos y malvas.

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